domingo, 8 de febrero de 2015

EL AMOR EN LA LITERATURA


Uno de los temas que más llama la atención de nuestros alumnos en la clase de Literatura Española es el tema del AMOR, un tema reiterado, siempre presente en todas nuestras explicaciones. Aprovechando que esta semana celebramos el día de los enamorados, se nos ha ocurrido hacer una reseña explicando cuáles son los tipos de amor que nos hemos encontrado a lo largo de la historia de la Literatura.

Con 1º de Bachillerato y 3º ESO hemos tratado minuciosamente el amor cortés medieval,  y también, en consecuencia, hemos visto el amor idealizado de los libros de caballerías y novelas sentimentales, algo que les ha llamado mucho la atención, ya que en pequeños aspectos, no se aleja demasiado del amor actual. 

En este blog describiremos brevemente algunos de los tipos de amor ejemplificando con algunas obras literarias conocidas:
1.- Amor sensual: se manifiesta a partir de los sentidos, impulsos y sentimientos que experimentan las personas. Se une también el sentimiento o la interioridad con el cuerpo y los sentidos, lo que lo hace terrenal y  tiende a ser apasionado. Este tipo de amor puede ser erótico o pasional y se manifiesta en el amor correspondido, imposible, feliz, tirano, posesivo, o liberador.

EJEMPLOS:

Un ejemplo de esto el libro “El Burlador de Sevilla” de Tirso de Molina, donde el personaje de Don Juan conquista y engaña a las mujeres, sólo para obtener de ellas un placer momentáneo y que no tendrá trascendencia.     

Don Juan:    Tío y señor, mozo soy y mozo fuiste; y pues que de amor supiste,
tenga disculpa mi amor.Y, pues, que a decir me obligas la verdad,oye y diréla: yo engañé y gocé a Isabela la duquesa...
Don Pedro:    No prosigas, tente.¿Cómo la engañaste? Habla quedo y cierra el labio.
Don Juan:     Fingí ser el duque Octavio (...)


Los cuadernos de Don Rigoberto (Mario Vargas Llosa):

 “Meticuloso, el hombre le  quitaba ahora las medias, besando sin premura, con minucia, cada pedacito de piel descubierta. Murmuraba algo que a doña Lucrecia, al principio, le habían parecido palabras tiernas o vulgares dictadas por la excitación”.
Pueden ver en detalle, bajo la óptica que muestra Vargas Llosa en su obra, que el sentimiento que nace desde lo más profundo del ser, tiene su vinculación o realización a través de un medio terrenal, en el que los cuerpos son el espacio por el que fluyen por igual la pasión y el sentimiento. (…)

2.- Amor trágico  y amor imposible:

- El amor imposible: Es aquel tipo de amor inalcanzable que provoca en el enamorado un sentimiento de pesimismo frente a la vida ya que las disposiciones del destino imposibilitan la unión. En la literatura los motivos del amor imposible son: cuestiones de clase, razones de belleza, por un tercero, por la distancia.

- En cuanto al amor trágico puede resumirse en la muerte del ser amado o de los dos amantes, porque es ésta la que marca un destino trágico que va más allá de la separación. Por lo general, la tónica que implica la muerte en el amor, es la de poder seguir juntos después de la muerte, o la de acabar con su propia vida al ver la imposibilidad del amor.

EJEMPLOS:

Romeo y Julieta de William Shackespeare no sólo abarca el tema del amor trágico que termina en la muerte de los protagonistas, sino también la salvación de las dos familias del odio profundo que sentían entre ellas.  El amor de los Montesco con los Capuleto hacia sus hijos, rompe con años de enemistad y permite un acercamiento entre sus parientes a través del dolor. En Hamlet el personaje de Ofelia se vuelve loca de dolor y se suicida ahogándose tras ser rechazada.

En La dama de las camelias de Alejandro Dumas hijo, Alfredo se enamora de Violetta, una cortesana parisina, sin saber que ella padece tuberculosis.  Violetta corresponde a ese amor y van a vivir juntos al campo. El padre de Alfredo la visita para rogarle que deje a su hijo antes de que el escándalo afecte a la familia y la boda de la hermana de Alfredo. Violetta renuncia a su verdadero amor y para ahogar su pena, ella se consume aún más profundamente en su libertinaje. Alfredo la confronta en una fiesta y la deshonra tirándole dinero por los servicios prestados, mientras vivieron juntos. Violetta se desmaya abrumada por la enfermedad y la pena.


En Tristán e Isolda, historia de amor romántico, trágico y fatal. los amantes, tiranizados por su pasión, a pesar de los buenos propósitos, caen una y otra vez en la tentación del amor y de la carne.  Ni Tristán ni Isolda pretenden ser infieles al rey Marcos, esposo de Isolda. Pero la pareja bebe por equivocación un filtro amoroso preparado para el rey e Isolda. Isolda bebió a grandes tragos y luego le ofreció la copa a Tristán. Tras numerosas vicisitudes bélicas y amorosas, la historia termina cuando el héroe, gravemente herido, muere de tristeza al creer erróneamente que su amada no acudirá para curarle. Sobre el cadáver de Tristán, la reina Isolda perece de dolor poco después.

Las desventuras del joven Werther de J.W. Göethe: Una obra que evidencia la muerte por el amor, pero esta vez no para sostenerlo, sino que vemos la muerte por culpa del amor. Al entender el amor, Werther llega al final de su camino, muere a causa del amor.

“Sereno y tranquilo voy a llamar a la puerta de bronce del sepulcro. ¡Ah, si me hubiese cabido en suerte morir sacrificándome por ti! Con alegría con entusiasmo hubiera abandonado este mundo, seguro de que mi muerte afianzaba tu reposo y la felicidad de toda tu vida. Pero, ¡ay!, sólo algunos seres privilegiados logran dar su sangre por los que aman y ofrecerse en holocausto para centuplicar los goces de sus preciosas existencias. Carlota, deseo que me entierren con el traje que tengo puesto, porque tú lo has bendecido al tocarlo. La misma petición hago a tu padre. Prohíbo que me registren los bolsillos. Llevo en uno aquel lazo de cinta color de rosa que tenías en el pecho el primer da que te vi rodeada de tus niños… ¡Oh! Abrázalos mil veces y cuéntales el infortunio de su desdichado amigo. ¡Cuánto los quiero! Aún los veo agruparse en torno mío. ¡Ay, cuánto te he amado desde el momento en que te vi! Desde ese momento comprendí que llenarías toda mi vida… Haz que entierren el lazo conmigo… Me lo diste el día de mi cumpleaños, y lo he conservado como sagrada reliquia. ¡Ah!, nunca sospeché que aquel principio tan agradable me condujese a este fin. Ten calma , te lo ruego;  no te desesperes… Están cargadas… Oigo las doce… ¡Sea lo que ha de ser! Carlota…, Carlota… ¡Adiós, adiós!”.

            En Teruel hay un monumento, esculpido en 1956 por Juan de Ávalos. Se trata de un homenaje que la ciudad rinde a dos de sus conciudadanos más universales: Isabel de Segura y Diego Marcilla, a quienes han sido unidos para siempre en un único nombre: Los Amantes de Teruel.

3.- Amor cortés: El amor cortés nace en la Edad Media donde el caballero veneraba a la amada, luchaba sus batallas (cruzadas) por ella y por Dios.  La mujer podía o no corresponder ese amor, pero de igual manera el varón la idealizaba y la concebía como una mujer inmaculada. A lo largo de la literatura, este amor se ha mantenido, pero con características distintas.  No obstante, la mujer sigue siendo para el hombre el centro de su vida.


4.- Amor idealizado: Amor perfecto e inalcanzable donde no hay contacto carnal. En él se hace alusión a aquellas relaciones amorosas que se conciben como vía legítima para aproximarse a la belleza, al bien o a Dios, es decir, a la felicidad y así trascender.  Dentro de esta concepción, el ser amado se entiende como un bello y noble ser de devoción y culto.  La idealización se genera sobre cómo debe ser el amor.

EJEMPLOS:

Miguel de Cervantes. Don Quijote de la Mancha

Carta de Don Quijote a Dulcinea del Toboso

"Soberana y alta señora:

    El ferido de punta de ausencia y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la Salud que él no tiene. Si tu fermosura me desprecia, si tu valor no es en mi pro, si tus desdenes son en mi afincamiento, maguer que yo sea azas de sufrido, mal podré sostenerme en esta cuita que, además de ser fuerte, es muy duradera. Mi buen escudero Sancho te dará entera relación, ¡oh bella ingrata, amada enemiga mía!, del modo que por tu causa quedo: si gustares de acorrerme, tuyo soy; y si no, haz lo que te viniere en gusto; que con acabar mi vida habré satisfecho a tu crueldad y a mi deseo.

Tuyo hasta la muerte,

El Caballero de la Triste Figura"

Petrarca escribió un Cancionero dedicado a “Madonna Laura”. Simbolizó con ello el amor idealizado: la contemplación de la belleza de su amada le lleva a un estado de plenitud espiritual.

SONETO A LAURA
Paz no encuentro ni puedo hacer la guerra,
y ardo y soy hielo; y temo y todo aplazo;
y vuelo sobre el cielo y yazgo en tierra;
y nada aprieto y todo el mundo abrazo.
Quien me tiene en prisión, ni abre ni cierra,
ni me retiene ni me suelta el lazo;
y no me mata Amor ni me deshierra,
ni me quiere ni quita mi embarazo.
Veo sin ojos y sin lengua grito;
y pido ayuda y parecer anhelo;
a otros amo y por mí me siento odiado.
Llorando grito y el dolor transito;
muerte y vida me dan igual desvelo;
por vos estoy, Señora, en este estado.

5.- Amor celoso y enfermizo: Un tema que afecta tanto a la vida de las personas y en el mundo moderno interviene en la destrucción de muchas parejas o impulsa los maltratos entre el varón y la mujer.
Ya en la Edad Media tardía en “El Libro del buen amor”, Arcipreste de Hita dedica una parte  los celos,  los que considera “locura”, locura de amor. El celoso, afirma, es celoso y triste, cundo los celos arraigan y dan lugar a suspiros y coraje, y nadie lo puede pagar, “el corazón se salta, nunca está de vagar”, con ellos se buscan malas contiendas y se falla a aquello que se merece, los considera como estar un pez en una red, se entrar en peleas de las que no se puede salir, no se pueden vencer, estorban el pecado y hacen morir, son hermanos de la envidia, y convierten en bestias, los envidiosos los crían.

En el soneto XXXIX de Garcilaso de la Vega describe la pasión enfermiza:

“¡Oh!, celos de amor terrible freno
qu’en un punto me envuelve y tiene fuerte
hermanos de cruel amarga muerte
 que, vista, turbas el cuelo sereno.
 ¡Oh! serpiente , mi esperanza es muerte…
 suave manjar y recio veneno…
 cruel monstruo oh peste de mortales…
que bien bastaba amor con sus pesares”.

En la obra de Virginia Woolf, La señora Dalloway” se analizan los celos, los del marido de la protagonista, que disimula y oculta, no tanto reprimirlos, sino apartarlos de su vida, para evitar vivir su dolor, y los del primero amor de la protagonista también, “celoso por temperamento”, como si fuera algo que transcurre en el interior de las personas a lo largo del tiempo. Dice: “Los celos sobreviven a todas las pasiones de la humanidad“.

Para Simone de Beauvoir en su obra “Monólogo”, “los celos no son innobles, el verdadero amor tiene pido y garras”.

También aparece el tema de los celos en el drama “Otelo” de Shakespeare, si bien en esta obra son inducidos. Cuando Otelo se mata al comprobar que su mujer fue inocente después de que la asesinó reconoce “me dejé llevar como loco por la corriente de los celos”.

En su obra “Los hermanos Karamàzov”, Fiodor Dovtoievski trata el tema de los celos. Apunta que según el poeta ruso Pushkin, lo de Otelo no son celos propiamente dichos sino que es alguien a quien su ideal ha muerto. Cierto que es víctima de un engaño, que es inducido a desconfiar, lo cual por él mismo no se había dado cuenta. Le engañan de la infidelidad de su mujer, que él cree cierta, por aportarle falsas pruebas.

León Tolstoi, en su obra “Ana Karerina”, relata los celos de la protagonista de su amante Wronsky, pero ella los justifica al entender que “son pruebas de amor”.

6.- Amor tirano o amor “esclavo”: El amante siente que el amado posee el control de la relación y, más específicamente, del mismo amante. Este estado de “control”, lo hace caer en un estado de “esclavitud” o “servicio” al otro. El amor se asocia con la libertad, en este sentido, el amor tirano es aquel que priva a un ser de su libertad.




Ejemplo de esta categoría es la obra de Ibsen, "Casa de Muñecas".








7.- Amor a DIOS: El objeto del amor es el amor hacia Dios.  Destacan dos poetas renacentistas Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. Este tipo de amor es por completo espiritual se produce en la poesía mística del Renacimiento La poesía mística no sólo está vinculada a la religión católica, sino a otras religiones también. Se explica en este amor la relación del alma humana con Dios o la divinidad, para ello se utiliza una analogía. Los poetas místicos querían explicar cómo era su relación de amor a Dios y para eso lo comparaban con el amor entre un hombre y una mujer. Este amor no es material ni carnal, sino profundamente espiritual y desinteresado.

Ejemplo:


En el poema “Vivo sin vivir en mí”, de Santa Teresa de Jesús dice: “…Vivo ya fuera de mí, después de que muero de amor; porque vivo en el Señor, que me quiso para sí…”








8.- El amor a uno mismo: Con tintes de narcisismo  que podemos ver en obras mitológicas como la del mismo “Narciso” o novelas como “El retrato de Dorian Gray” ( Óscar Wilde)


9.- Amor Filial: Es aquel que se dirige a familiares o personas que consideramos como miembros de nuestro círculo de confianza más íntimo.  Por ello, este amor refiere a personas como padres, la madre o los hermanos fundamentalmente. 


Uno de los casos paradigmáticos del amor filial es el manifestó Jorge Manrique a su propio padre, dedicándole los versos más representativos de toda la literatura española en “Coplas a la muerte de su padre”.


Paula, de Isabel Allende. Es un libro muy conmovedor en el cual la escritora narra uno de los peores episodios de s vida, en el que su hija, Paula, cae enferma de porfiria, una enfermedad muy extraña y desconocida en aquella época, y fallece.







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